
No existe esoterismo verdadero sin cambios profundos en el comportamiento humano. Los cambios no existirán sin el estudio profundo de la psicología interior; para la práctica del autoconocimiento es imprescindible el estudio de la mente y el despertarse de lo que hay además de ella; y, nada de eso es verdaderamente posible sin la meditación. Es imposible que pasen cambios duraderos y reales, en términos de individuos y en términos de la humanidad, sin la práctica diaria y ampliada de la meditación.
Pues justamente lo que es la humanidad sino la suma de colectividades! y lo que es una colectividad, sea ella política, social o familiar, sino la suma de individuos! Absolutamente, nada cambiará, si el individuo no camba.
Y el hombre, como individuo, no cambiará en esencia, sino al explorar, a través de la meditación constante, en su interior.
La verdad, más del 97% de las acciones y palabras de cada persona fueron generadas por el subconsciente, cuando no, por el infraconsciente.
Eso muestra cuanto nuestras acciones son frágiles y inconsistentes, desproveídas de realidad y poco duraderas.
No era de esperarse una humanidad diferente de la actual, ya que el hombre desconoce los motivos por los cuáles toma sus decisiones, aunque esas decisiones, externamente, muestren intereses fraternos o humanitarios.
Sin embargo, sabemos cuánto son falsos los gestos del hombre, ya que por detrás de ellos, impulsados por los antojos desconocidos para sí aún hay, casi siempre, intereses contrarios a lo aparentes.
La meditación es el punto neurálgico de eso todo, porque es aquí que podemos diferenciar la realidad de la ilusión.
Inicialmente nos quedamos intentados pensar que todo camino parece fácil, deslumbrante y lleno de promesas.
Pero, cuando nos referimos a la meditación, que exige esfuerzo, tenacidad, autodominio y paciencia, son raras las personas que vencen sus debilidades y se someten a una autodisciplina esencial en este trabajo.
Más una vez diremos, y exhaustivamente no nos cansaremos de afirmar: no existe transformación sin el auto-estudio sistemático y duradero por la meditación.
El hombre nunca dejará de ser lo que es, hoy, mientras no descubrir lo que su inconsciente le reserva, y eso sólo es hecho por la meditación.
La miseria continuará y el sufrimiento y el dolor no desaparecerán; el odio, la codicia y el egoísmo, disfrazados con la ropaje filantrópica, aún dominarán nuestros actos y palabras, pues no se elimina lo que no se acepta o desconoce en sí aún.
Y para que descubramos y que eliminemos esos males de nuestro interior, necesariamente Y debemos usar la meditación.
Finalmente, aunque Dios esté presente en cada persona, nunca podrá manifestarse entre tanto desorden, y el desorden está en nuestro estado mental caótico.
Por eso, más una vez, la meditación podrá elevar por encima de la razón, a punto de que nos conectara con la propia divinidad, de entrada por intervalos irregulares; después, con más constancia, y, finalmente, si perseveráramos, como un canal perpetuo para Su manifestación.
Llamo la atención de vosotros sobre la seriedad del asunto y la disposición de ánimo necesaria para ese trabajo. Si usted, por sí aún, aún no comprendió la importancia de la meditación para su crecimiento, y no tomó la decisión de iniciarla, entonces infórmese y esclarézcase el más posible ante todo, de lo contrario sin duda fracasar.
La disposición de ánimo necesaria para iniciar ese trabajo, cuyo fin es inexistente, no está fundamentada en el simple antojo pasajero o en el estado mental ilusorio, pero sí, en un principio superior, calcado en la gana. Sin embargo, llegará el día en que la meditación ya no será un sacrificio, pero sí el agua y el alimento sin los cuales la esencia divina, dentro de nosotros, no podrá sobrevivir. Cuando eso comience a ocurrir, el meditante podrá sentir lo soplo divino sobre su cuerpo, y ese soplo será como el bálsamo que alivia todos sus llagas, dando fuerzas para continuar su jornada, por más ardua que pueda ser.
Piense, Reflexione , Medite...

El poderoso pasado va diciendo su consejo mirándose en el espejo de lo que fue y ha quedado. La gloria de lo heredado es el pan de lo vivido y nada es bien recibido si antes no fue sopesado. Ser fiel a todo legado hecho a luz de la lumbre de la más vieja costumbre y el más antiguo cuidado. Venerar lo trabajado por el padre del abuelo y la semilla en el suelo dará su fruto sagrado. El ayer es respetado porque su mensaje es cierto y cada pájaro muerto es trino reconquistado. Lo concreto es valorado porque se toca y se pesa y es buena la buena mesa y es bueno estar abrigado. Todo terreno tasado, toda maldad prevenida, toda ilusión reprimida y el sudor recompensado. Si un paisaje es admirado es porque en él hay belleza y lo bello es la simpleza que Dios puso en lo creado. Lentamente ponderado todo sentido se alcanza y es mejor lo que se afianza que lo último alcanzado. El poderoso pasado es un trigo sin olvido y es el pan de lo vivido la gloria de lo heredado.
Dice el gallo de la veleta "cucurucú" mientras mi norte desorientado se vuelve al sur. Mi fu y mi fa sobre el sofá de tergopol . Toca mi mano ahora el sí mañana el no. Vuelan las piernas sobre el tablado de vodevil y con los dedos se da el enredo del do re mi. Por el micrófono digo que sí, digo que sé y cuanto sé es que no sé lo que sabré. Hoy el buen tiempo anuncia tiempo de tempestad y, en el camino, ya me imagino mi fu y mi fa. Mi fu y mi fa, mi fa sin fe, mi fa y mi fu y en el tablero prendo y apago la laz, la luz. Sé que conozco hasta horóscopo de mi opinión pero la duda se me desnuda en contradicción. Escribo y digo, hablo y comento con frenesí y me desvivo por ser el traje y el maniquí. Voy con la tera mientras el tero se toma el té, voy con la pava mientras el pavo toma el café. A la mañana lo reporteo al General y por la tarde me reportea un Capitán. Sobre los brezos se va la brisa tras el simún, la anchoa habla con la caballa de aquel atún. No sé lo que hago si me deshago de mi pulmón, porque soy aire, porque es el aire mi salvación. Si voto voto por la coherencia de mi desliz y si critico yo me critico hasta sufrir. Cuando discuto... Siempre discuto y no sé por qué nadie me gana porque soy rana en el arroyo del conocer. Soy el que busca y todos saben de mi buscar y busco y busco y hasta rebusco a la verdad. Yo soy la duda, yo soy la muda, yo soy el tul, yo soy el nexo, el intermediario, el fa y el fu. Yo pongo en jaque y doy el mate con mi razón, yo soy mi doble, yo soy mi simple, yo no soy yo. Yo soy mi hermano, yo soy mi viaje, yo soy mi fin, yo estoy allá y más allá y estoy aquí Yo tengo fa , yo tengo fi pero no fe porque la fe es para siempre, yo lo sé. Yo tengo esposa y tengo amante y tengo más y tengo un campo de madreselvas para jugar.


