viernes, 1 de febrero de 2013

La clariaudiencia



Una de las definiciones sobre la clariaudiencia es “el poder o facultad de oír algo que no está presente en el oído, pero que se considera que tiene realidad objetiva”. La clariaudiencia, de hecho significa “audición clara” y es un término que se utiliza para denominar las capacidades auditivas psíquicas, además de una forma de canalización. Una persona clariaudiente recibe información psíquica en forma de palabras o ideas que son percibidas e interpretadas a través de los “centros auditivos normales” en el interior del encéfalo. A veces una persona clariaudiente recibirá esta información escuchando voces internamente (en su mente), o recibiendo ideas y escuchando ciertos sonidos, es algo así como escuchar a una persona hablar, como si estuvieran en una habitación al lado nuestro.
Desafortunadamente no disponemos de un dispositivo fiable para medir las experiencias extrasensoriales (ESP). Seria fantástico porque de existir dicho dispositivo se podría diferenciar los psíquicos inadecuados de los auténticos. Uno de los principales problemas de las habilidades psíquicas es precisamente que no pueden ser medidas. Hay que recordar que la base de su funcionamiento se realiza a través de las emociones y los sentimientos. Las capacidades psíquicas se basan en emociones y sentimientos y actualmente no contamos con dispositivos para medir las emociones y sentimientos.

La clariaudiencia a través de los guías espirituales
En ocasiones se reciben mensajes de los guías espirituales u otras entidades que en un momento determinado se cruzan con nosotros. Algunas veces el mensaje es precedida por una agradable fragancia floral u otros tipos de esencias como inciensos, etc…Este es un buen momento para canalizar con nuestro ángel de la guarda, arcángeles, guías etc… Cuando la información llega en estas circunstancias suele percibirse una presión en la parte superior de la cabeza (apertura del chacra de la corona), y sensaciones en el cuerpo tales como escalofríos, hormigueo, pelos de punta u otras sensaciones físicas. Cada entidad tiene lo que podría denominarse como “su propia firma” a través de sus diversas ondas de frecuencia. Con el tiempo el clariaudiente aprende a distinguir los mensajes de cada una de las entidades. Sin embargo, también hay que señalar que aun desarrollando esta habilidad con la práctica, algunos no pueden llegar a dominarlo. Otros usan estimulantes o alucinógenos para aumentar su conciencia y capacidades, y no es para nada recomendable ya que la información puede que no sea exacta, con lo cual siempre quedará la sombra de la duda y por otra parte los efectos secundarios tanto psicológicos como físicos serán detectados en un futuro.

¿Donde se aloja la clariaudiencia?
En el área del cerebro justo por encima de las orejas se procesa la información de este de experiencias. Aquí es donde se perciben los sonidos y se interpretan a través de los oídos la información recibida.

La apertura de la clariaudiencia es un regalo divino
La clariaudiencia es una forma de habilidad psíquica y esta es una facultad especial que está en conexión con una mediumnidad espiritual. Algunas veces se escuchan voces, o susurros y otros sonidos que se unen para formar un mensaje. El poder de algunos psíquicos se manifiesta en el arte de la lectura del Tarot o los números, y son capaces de traducir los mensajes que ven a través de estos métodos en estas lecturas. Otros psíquicos ven visiones descritos como colores, objetos, etc… Sin embargo, los psíquicos bendecidos con el poder de la clariaudiencia son capaces de escuchar palabras y sonidos de otros planos de conciencia o dimensiones paralelas, o bien mensajes de seres que tenemos en este plano, ya sean seres fallecidos, ángeles, etc… Hoy en día pocos poseen esta capacidad plena y consciente. Si nunca has recibido una lectura de percepción psíquica basada en la clariaudiencia, debes estar preparado para ser deslumbrado por predicciones exactas y mensajes sorprendentes.

La clariaudiencia en los sueños
Otros casos menos frecuentes pueden darse cuando el canal escucha lo que estos seres les “hablan” en la fase del sueño, generalmente esto se produce al principio y están cerca de ser lo que se llamaría trances psíquicos, en los que se reciben de forma muy clara los mensajes o las señales.

Mensajes del más allá
En algunas ocasiones el clariaudiente tendrá un espíritu que lo sigue a todas partes tratando de transmitir un mensaje a un tercero o bien a varias personas. Esta situación se produce especialmente cuando el espíritu es el de alguien que murió de una forma violenta o bien de una forma traumática, pero en otras ocasiones el ser intenta advertir a alguien en concreto de un peligro, en este caso este ser acompañará siempre a su “canal” con la esperanza de ser escuchado, comprendido y ayudado para poder así finalizar su “trabajo” en este mundo. Como se puede observar, esta capacidad psíquica es una de las menos conocidas y reconocidas.

martes, 15 de enero de 2013


jueves, 10 de enero de 2013


martes, 8 de enero de 2013

La unión aun hace la fuerza


La unión aun hace la fuerza


Formar parte de un terreiro  de Umbanda exige una conducta coincidente con la filosofía de la religión.
En otras palabras, no basta entrar en una gira con la mentalidad individualista, creyendo ser una pieza única dentro de aquel grupo.
Ciertamente cada uno posee su individualidad, sus valores particulares, convicciones y hasta afinidades. Eso todo es perfectamente normal, ya que somos humanos y esas características son inherentes a  nuestra naturaleza. Sin embargo es preciso ejercer el buen sentido  siempre. Es preciso tratar cada uno del grupo como su hermano de fe.
¿Pero  que significa eso? Significa que aún no habiendo lazos consanguíneos, cada miembro de la corriente debe tratar al otro como hermano. ¿Será que eso es difícil?
Tal vez en un primer momento, sí, finalmente cuando adentramos aun templo religioso recogemos, entre otras cosas, el crecimiento espiritual y, en ese primer momento, es probable que ese crecimiento aún no haya sido lo bastante para ejercer la hermandad de manera llena. Pero con el pasar del tiempo es imprescindible que ella sea ejercida, y más: es deber del dirigente del terreiro  de enseñar , ejemplifiquen  y exigir ese tratamiento de sus hijos de fe. Pequeñas intrigas, maledicencias, constitución de sub-grupos deben ser cohibidos, pues son esas actitudes, inicialmente pequeñas, que muchas veces derrumban un terreiro.
Dios, los orixás, las entidades de luz ciertamente no van aceptar ese tipo de actitud. No se trata de exigir la perfección, pues ya fue citada la naturaleza humana, pero se trata sí de intentar llegar el más prójimo posible a ella.
¿Y en que  momento es posible saber si ese objetivo está siendo alcanzado?
¿Será al final del año, cuando se realiza la confraternización del terreiro ?
 ¿O será en la fiesta de Cosme y Damião, cuando el terreiro se queda plagado?
¿ será aún en la fiesta de Iemanjá, cuando todos se unen para ir a la playa para venerar  la divina Reina del Mar?
Todas las respuestas arriba están erradas.
Es en el momento de dolor que descubrimos nuestros verdaderos amigos.
Y en el caso en cuestión, es en ese momento que descubrimos se existe realmente una hermandad o sólo un aglomerado de personas vestidas de blanco.
¿Su terreiro se une cuando uno de sus miembros pasa por un momento de dificultad?
¿Los demás se movilizan para ayudar a sanar su problema o al menos dar una palabra amiga? ¿No?
Entonces algo está errado. Es preciso volver a pensar algunas cosas urgentemente.

Muchos dirán que nada pueden hacer, finalmente cada uno tiene sus problemas cotidianos, sus obligaciones, su trabajo, los quehaceres domésticos, sus deudas. Pero se olvidan que extender la mano y practicar la caridad no significa sólo donar o prestar dinero o cosa parecida. Muchas veces la palabra amiga tiene más valor.
Aquella mano en el hombro seguido de la frase "usted no está sólo". Una llamada de solidaridad. Una plegaria, una vela para el ángel de la guardia del compañero de terreiro.
Son pequeñas actitudes que fortalecen los lazos y, siendo esos cada vez más apretados, fortalecemos también la espiritualidad que nos ampara. Nuestros guías y orixás encuentran en nuestra solidaridad la energía positiva necesaria para auxiliar aquel hermano desvalido. La unión aún hace la fuerza. Cuando nos unimos, nos fortalecemos, nuestra caída se hace más improbable. Acuérdese  que su ayuda es siempre muy importante y ella no es necesariamente una ayuda material, que va costarle tanto. A  veces los actos más nobles no cuestan nada.
Y al entrar en un terreiro como miembro de la gira no se olvide que aquellos que allí están, pasan a ser en aquel momento sus hermanos. Y como hermanos, un día pueden necesitar de usted, así como un día pueden extenderle la mano, pues usted no está inmune a los alternes de la vida.







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